Muchos escépticos, a razón de su propia razón, se comprimen a la concepción de que nada existe más allá de lo que las gemas de su rostro puedan observar. Si por un instante nos proporcionásemos la oportunidad de creer que detrás de la muralla existe un mundo paralelo al nuestro, que en un punto se fusiona para ser parte de un todo, entonces es probable que comenzásemos a vislumbrarlo, como se sospecha en los días nublados que el sol continúa fulgurando tras las nubes, e incluso, que sigue brillando por las noches. Una luz arcana espera dentro del ser por ser descubierta; una irradiación pujante que nuestros ojos físicos jamás podrían advertir, pues serían de inmediato enceguecidos por un albor brioso como la furia del huracán.
Ambicionamos saber. Pretendemos, pues, saberlo todo en un vendaval. Como nuestra mente no alcanza discernir que el universo es indiviso, y nuestra táctica de razonamiento tampoco lo permite, tendemos a utilizar la predecible estrategia de fraccionar todas y cada una de las cosas que se nos presentan perceptibles, como si de una biblioteca pública se tratase la vida misma, y los pensamientos, cual libros estereotipados, debieran ordenarse regidos por un alfabeto ficticio, en diferentes secciones acorde a su vibración. Hemos, incluso, fragmentado nuestro planeta en naciones, ciudades, etc., por el complejo de conquistadores con el que nacemos, vivimos y morimos. Anhelamos descubrir de una buena vez la razón de nuestra existencia: de dónde venimos, por qué estamos, adónde vamos. Somos como niños ávidos de un conocimiento milenario, que desde lo más vetusto fue oculto en un sitio donde el humano buscaría en última instancia: su corazón.
A muchas personas, a diferencia de la gran mayoría, se les ha vedado el derecho a descreer, pues les han sucedido tantos hechos relacionados al orbe de lo paranormal, que les sería en sumo imposible no creer en un mundo paralelo. Lo que enlaza a todas esas personas no es más ni menos que una simple cuestión: creer. Creer es como un manual elucidario, si uno cree en algo con la mente, el corazón, y el cuerpo en conjunción, es muy probable, casi ineludible, que se manifieste a lo que denominamos como realidad palpable. El mundo de ‘lo real’ es cuantiosamente más amplio que el mundo de ‘la realidad’: el primero asegura que existe lo infinito, el segundo, en cambio, asegura que estamos ligados de manera inexorable al confín de los hechos ocurridos. Ambas aseveraciones podrían ser correctas, como podrían no serlo, dependiendo de la evolución espiritual que poseamos cada uno de los seres humanos que, al mismo tiempo, evolucionamos cuando el otro ser evoluciona.
En el manojo de llaves que abren el recóndito cofre de lo que nos fue limitado por nosotros mismos encontramos una llave llamada amor, otra llamada esperanza y otra denominada fe: el amor es lo que nos da vida, la esperanza lo que nos mantiene vivos, y la fe lo que nos mantiene vivos en vida, alejándonos de la llamada muerte en vida. Sin adiestrarnos en la práctica del excelso arte de operar con estas llaves maestras, como si fuésemos pintores manejando delicados pinceles en busca de la perfección, de la armonía que trasciende, jamás podremos siquiera entrever en la cerradura del cosmos, la aventura de develar lo sobrenatural. Muchos en nuestra infancia renegamos de las matemáticas, porque en esencia no las dominamos como a otras artes que nos fueron entregadas como dones desde el instante de la creación, pero debiera alegrarnos descubrir a tiempo que las incontables posibilidades que hallamos en los números, son muestra inequívoca de las infinitas probabilidades de la existencia. Todo puede acontecer, si creemos que ello es posible, si creemos. La complejidad que encierra el misterio, radica en su propia simplicidad.
40 comentarios:
Creer? mejor ser.
Besos
Lleno de verdad tu texto, un placer leerte, cuando uno ha experimentado el mundo real automáticamente reconoce estas tres llaves, a partir de ahí la realidad se nos muestra diferente.
Esta frase final lo resume todo:
La complejidad que encierra el misterio, radica en su propia simplicidad.
Besos:)
without:
Para ser, hay que creer.
Saludos.
Angeles:
Gracias por tu comentario, Angeles. Justamente, al escribir la última oración intenté resumir todo el texto en un sola frase.
Otro beso para vos.
Si señor hay que ser para creer, interesante entrada/reflexión.
Un abrazo y feliz fin de semana como siempre un placer leerte.
vuelo de hada:
Gracias por tu comentario, y por visitarme siempre. Te deseo un buen fin de semana para vos también.
Saludos.
Interesante texto, como para releer alguna vez más e impregnarse de esta sabiduría.
Un abrazo Jorge.
Hola Jorge!
Brillante artículo, siempre conduciendonos a la reflexión.
Bien dicen que aquel que cree... crea, somos creadores de amor, creadores de vida y seguimos nuestros caminos porque creemos.
Saludos, un beso.
Yo creo, creo en ese universo paralelo, creo en lo que no se puede explicar pero pasa, creo en los presentimientos, en las conexiones a distancia, en la conexión del amor.
Gracias por tu escrito, porque parece que estamos solos, pero no.
Besos
La realidad es tan misteriosa que los sentidos no bastan para conocerla. Es necesario creer para entonces vislumbrar lo que el universo es y aún así, nunca llegaremos a saberlo del todo. Excelente. Gracias. Un abrazo.
merce:
Gracias por comentar en Ángel Poético. Me alegro de que te haya parecido interensante mi escrito.
Otros abrazo.
Zingara28:
Como siempre, es un gusto ternerte por aquí, Ana. Estoy totalmente de acuerdo en que el que cree, crea. Cuando cree algo, lo desea, lo visualiza en su mente, lo siente en su corazón, logra que se manifieste tarde o temprano.
Otro beso para vos.
paolav:
Lo mismo digo yo, parece que estamos solos a veces, pero cuando leo los comentarios que me van llegando por interés personal de algunas personas, me doy cuenta de que muchos comparten mi visión del mundo. También yo creo en esas conexiones.
Gracias por visitarme en Ángel Poético.
Te envío otro beso.
KUBAN:
Estoy totalmente de acuerdo con tu opinión. Te agradezco mucho por haberlo expresado a través de Ángel Poético, como tantas otras veces.
Saludos.
Yo creo en lo que veo y en lo que no veo y, a veces, me equivoco menos con lo último. Y creo que el amor es capaz de ver más allá que lo que los ojos ven.
Hola Jorge!
Creer en lo sobrenatural es cuestión de fe y de experiencia, por mi parte, de ambas. Hoy puedo decir que hay un mundo paralelo
Un saludo
Muy interesante este texto, no podía dejar de leerlo.
El ser humano, aunque solo sea por el instinto de supervivencia, necesita creer. ¿Hasta que punto la mente humana mezcla realidad con necesidad? Es difícil de saber, pero en cualquier caso, cada persona, consciente o inconscientemente, al igual que toma sus decisiones decidirá que creer o a que dar credibilidad.
No sé hasta que punto, pero personalmente creo que la verdad solo se nos aclarará en el momento en el que espiremos. Mientras tanto... no esta de más que cada uno la vayamos buscando de la mejor manera que podamos o sepamos.
John W.
helena:
Gracias por opinar en Ángel Poético. Estoy de acuerdo con tu reflexión, y también soy capaz de creer en lo que se ve, y en lo que no se ve, por defecto.
Saludos.
Gara:
Ante todo te agradezco tu visita y comentario. Creo que creer es intrínseco al ser humano, así como los niños creen en muchas cosas que los adultos no creen, y quizá ellos tengan la verdad en ese sentido. Por mi parte, puedo asegurar que hay un mundo paralelo al nuestro, que nuestros ojos no pueden percibir, pero ya se me fueron las ganas de convencer a nadie, pues creo que uno se convence por sí mismo cuando transita ciertas vivencias.
Saludos, Gara.
Carla:
Me alegro de que te haya parecido interesante mi escrito, pero por sobre todas las cosas que lo hayas leido y dejado tu opinión en Ángel Poético.
Saludos, Carla.
POLIDORI:
Siempre tus comentarios son reflexivos, y eso se agradece. Que una persona que no lo conoce a uno visite su espacio y comente cada una de sus entradas, con ese interes, no es cosa común.
Estoy de acuerdo con tu opinión, John, y es muy interesante eso que dijiste de la necesidad. Yo por mi parte estoy convencido de que existe algo más allá porque lo experimento cada día, pero por otra parte, también es cierto que necesito creer en ello, porque es alimento de vida para mí. Y como bien decís, cada uno irá buscando su propia verdad de la mejor manera, pues ninguno tenemos la verdad absoluta.
Saludos, John.
Ambicionamos saber. Pretendemos, pues, saberlo todo en un vendaval. Como nuestra mente no alcanza discernir que el universo es indiviso, y nuestra táctica de razonamiento tampoco lo permite, tendemos a utilizar la predecible estrategia de fraccionar todas y cada una de las cosas que se nos presentan perceptibles, como si de una biblioteca pública se tratase la vida misma, y los pensamientos, cual libros estereotipados, debieran ordenarse regidos por un alfabeto ficticio, en diferentes secciones acorde a su vibración.
he ahí una respuesta a tanta pegunta
somos pequeños aprendices , nuestro entendimiento aún está en pañales, hemos evolucionado en tecnologías pero en seso aún cavernícolas jajaja
besitos de luz
elisa...lichazul:
Gracias por escribir tu opinión en Ángel Poético. Estoy de acuerdo con tu opinión... nos falta evolución espiritual aun, evolución como humanidad.
Saludos, Elisa.
Jorge Angel,gracias por tu comentario..
Tu texto me parece lúcido y necesario en estos momentos de crisis de principios,de valores,de fe y de esperanza..
La fe abre la puerta a la irracionalidad y la razón se queda limitada y caduca.. Tomar conciencia de que no sólo somos cuerpo y mente es dar un gran paso.. El espíritu ansía expandirse,crecer.. y comienza a hacerlo a través de la fé. La fe es la ventana que nos introduce en la luz a través de las nubes..Es la consciencia de uno mismo y de su destino,ver con los ojos del alma la otra morada,de dónde venimos y hacia donde vamos..
Amigo,la fe nos introduce directamente en la esperanza,en la comprensión de las circunstancias,que llevan un sentido implícito de aprendizaje y de perfeccionamiento. La fe nos ayuda a ser personas tolerantes,empáticas y generosas,dispuestas a caminar unidas hacia un mismo fin.
Te felicito por el tema,que te honra como persona..Ya que somos cuerpo y alma..!
Mi abrazo siempre.. y siempre serás bienvenido,amigo.
M.Jesús
mmm buen texto, sigue en ello, volvere por aquí..
La complejidad que encierra el misterio…me atrapa habrá que releer alguna vez más muy interesante.
Besoss.
Si no crees, no llegas a ser.
Si no eres, jamás creerás.
Debemos ser y creer para seguir creciendo.
Fabuloso relatoamigo, como siempre.
Mil besitos!!!
Hay que creer para crecer, ¡sino para que estamos en este hermoso Universo! el amor, la esperanza, y la fe,son razones suficientes para mantenernos vivos.
Tus entradas son una invitación para la reflexión y eso me gusta.
Un placer leerte amigo.
Besitos.
Me gusta mucho este post porque yo creo en una fuerza superior, en una conexión, en la fuerza de la luz, en la energía interior. El creer sencillamente implica el acercarnos a lo sobrenatural porque hay muchas cosas cuya explicación va más allá de lo racional y de lo natural. Un diseño requiere de un diseñador inteligente. Es simplemente causa y efecto. La complejidad que encierra el misterio precisamente implica la existencia de lo sobrenatural.
Un abrazo cariñoso y que tengas una linda semana.
Excelente post. Me gustó todo él enterito. No le tocaría nada.
Pero me queda esta pregunta ¿Y qué nos dices a los que dejamos de creer y a los que siempre fuimos malos, pero que muy malos en mates? Y a los que somos irremediablemente tozudos, ya no a la complejidad ni a la simplicidad ni a la esperanza, sino a ese manojo de llaves que no llevan a ninguna puerta, o a quienes ninguna cerradura nos abrió ningún sentido.
Besos.
Hola Jorge!
Espero que estés bien, para mí es cierto que existe un mundo o muchos mundos en otra dimensiones y que hay seres invisibles, que no porque nuestros ojos no sean capaces de percibirlos, no significa que no existan...Y ese es el desafío para nosotros, creer sin ver.
Un abrazo,
Cata.
MAJECARMU:
Como siempre es un placer leer tus reflexiones sobre las mías en Ángel Poético. Se nota tu interés en mis escritos a la hora de comentarlos. Te agradezco mucho por ello.
Saludos.
jordim:
Me alegro de que te haya parecido bueno el texto. Te estaré esperando...
Saludos.
LUCIA-M:
Gracias por escribirme en Ángel Poético.
Saludos.
SILVIA:
Me alegro de que te haya gustado mi texto, una vez más. Gracias por estar en Ángel Poético desde siempre. Me gustó mucho tu reflexión: un aporte valioso al escrito.
Saludos.
luisa maria cordoba:
Tus comentarios también son una invitación para la reflexión, y eso a mí me gusta y me hace sentir agradecido, como con todas las personas que se animan a comentar y hacen aportes valiosos.
Gracias, Luisa.
Belkis:
Gracias por tu comentario en Ángel Poético. Estoy de acuerdo con tu comentario, muy de acuerdo. Creo exactamente lo mismo.
Te mando saludos, Belkis. Como siempre, es un placer que me leas, y leerte.
eva-la-zarzamora:
Gracias por tu comentario primero que nada, y considero una opinión muy respetable, porque por sobre todo respeta mi visión personal. A las personas que piensan lo que allí expresas, les diria que lean mi escrito y traten de entenderlo con su corazón y no con sus mentes. Diria que todos algunas veces creemos que nadie ni nada nos ha ayudado, y que estamos solos... pero que nos equivocamos, porque no estamos solos, y sin otros seres no habría sido ni sería posible nuestra existencia.
Saludos, Eva.
Cata:
Creo exactamente lo mismo, Cata: el desafio es creer sin ver. Como muchos de nosotros creemos en algo superior, llamado Dios para algunos, para otros universo, para otros el Absoluto, para otros el Todo. Como sea, todos lo llamamos diferente, pero creemos en su energía, porque más allá de no verla, la sentimos cada día.
Saludos, Cata. Gracias por estar siempre.
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